Nueva vista al "Molino de la Horcajada"

El pasado fin de semana decidí quedarme en Madrid y visitar uno de los cotos en los que comencé a obtener truchas de buen porte (aunque sean de repoblación), este coto es el "Molino de la Horcajada".
Apenas a 90 km de Madrid, en el valle del Lozoya y en un tramo pescable de más o menos un kilómetro (como ya comenté en la primera salida que hice a este coto el resto es casi impracticable, un río encajonado y con fondos muy resbaladizos) se pueden obtener capturas de trucha común de entre 25 y 40 cm con cierta garantía de Éxito.


El día no podía comenzar mejor, al llegar al "Bar Jose María" en la localidad del "El Cuadrón" donde se obtienen los permisos, este me comentó que el jueves se habían soltado por error 400 kg de truchas en el tramo en el que iba a pescar, así que el día sería muy fructifero.

Nada más ayá de la realidad, al llegar al coto y después de más de dos horas pescando sin ninguna captura ni avistamiento de truchas y tras haber hablado con 4 o 5 pescadores más que entre todos únicamente sumaban 3 capturas pensé que había elegido mal el día.

Realicé pruebas con ninfas, secas, streamers e incluso chernobyl ants de buen tamaño, debo que a la postre me daría alguna que otra sorpresa.

La primera de las capturas salió a las 12 de la mañana a una chernobyl, una trucha común de unos 38 cm con las aletas todavía atrofiadas pero que me hizo disfrutar con una caña de línea 2/3 y un bajo de 0,12 .


Al medio día una tormenta me hizo realizar una pausa, ir al coche coger el chubasquero, comer un bocadillo, el tiempo justo para que la tormenta pasara y no hicera falta usar el chubasquero.

A partir de ese momento comencé a observar alguna que otra cebada, cambié la chernobyl y streamers por una seca con hackle poblado en color gris y las truchas comenzaron a dar la cara, más de 10 capturas sucumbieron al engaño todas ellas con cebadas tímidas que hacían repetir una misma postura hasta que tomaban con decisión.

A última hora de la tarde, con poca visibilidad y pensando en el viaje de vuelta, debido a la falta total de cebadas volvía colocar al final del aparejo la chernobyl que me había dado la primera captura, pesqué corriente abajo recogiendo a tironcitos, al más puro estilo de pesca de blasses con poppers, en una única corriente obtuve 4 o 5 capturas que asomaban todo su cuerpo por encima de la superficie para tomar el engaño.

En estos últimos momentos conseguí obtener dos capturas de buen tamaño, truchas de 35 y 36 cm que pusieron a prueba el equipo y que pusieron punto y final a la jornada.


En definitiva, un buen coto para comenzar a pescar si las truchas dan la cara, como siempre, la paciencia tuvo sus frutos y la jornada terminó con unas 20 truchas (número que no está mal si pensamos que por la mañana no cogí ninguna).

En cuanto a los 400 kg de truchas, no los ví, ni yo ni nadie, imagino que estaban allí pero todavía atontadas del transporte.

Un saludo a todos y buena pesca.

6 comentarios:

Juan Carlos dijo...

Muy buena crónica Jaime!!! xD

El Barbo dijo...

Bonitas trotas apañero.

A ver si nos escapamos un día de estos.

Abrazos!

David Romanillos dijo...

Es un coto para disfrutar, buenas fotos y truchas. Saludos

Anónimo dijo...

muy bueno, mañana voy alli, ya os contare

Anónimo dijo...

pues iba con otro amigo, y en total unas 24 truchas, alguna maja de mas de medio kilo, y se me escapo de una de mas de kilo....aunque el agua algo tomada

Jaime dijo...

La verdad es que en este coto el agua siempre suele estar tomada al estar controlado por la presa. Pero las truchas dan la cara y las hay de muy buen tamaño.

A ver si la próxima vez sale esa de kilo y nos enseñas alguna foto.

Un saludo.